Que la lavadora haga mucho ruido al centrifugar es una de las averías (o “sustos”) más frecuentes en casa. A veces se trata de algo sencillo como una carga mal repartida o una pata desnivelada; otras, el ruido avisa de una pieza desgastada (rodamientos, amortiguadores) o de un objeto atrapado. La buena noticia es que, siguiendo una revisión ordenada, puedes identificar la causa con bastante precisión y aplicar una solución segura sin improvisar.
En esta guía encontrarás las causas más habituales de vibraciones y ruidos durante el centrifugado y un procedimiento paso a paso para comprobar lo más simple primero y dejar para el final lo que normalmente requiere técnico. También verás qué ruidos son “normales” y cuáles no, y cuándo conviene parar la lavadora para evitar daños mayores.
Qué ruidos son normales y cuáles indican problema
Durante el centrifugado es normal que aumente el sonido del motor y del aire moviéndose dentro del tambor. Lo que no es normal es que la lavadora “camine”, golpee el mueble o suene a metal rozando o a traqueteo persistente.
- Normal: zumbido constante del motor, sonido uniforme que sube y baja con las revoluciones.
- Alerta: golpes secos repetidos, vibración excesiva, chirridos, crujidos, sonido de “grava” o rugido profundo.
- Urgente: olor a quemado, humo, fuga de agua, tambor que roza y se frena, disyuntor que salta. En estos casos, detén el ciclo y desconecta.
Seguridad antes de empezar
Antes de manipular nada, prioriza la seguridad:
- Apaga y desenchufa la lavadora.
- Cierra la llave de paso del agua si vas a moverla o revisar filtros.
- Si debes tumbarla o separarla, hazlo con ayuda para no dañar la espalda ni la toma de agua/desagüe.
- Ten a mano una linterna, guantes y un recipiente/toalla por si sale agua del filtro.
Diagnóstico paso a paso: de lo más fácil a lo más probable
La clave es seguir un orden. Muchas veces el ruido aparece solo con ciertas prendas, ciertas cargas o ciertas velocidades de centrifugado.
Paso 1: identifica el tipo de ruido y cuándo aparece
Haz memoria (o una prueba corta) y responde:
- ¿Sucede solo al centrifugar o también al lavar?
- ¿Es un golpeteo (tac-tac), un traqueteo, un chirrido o un rugido?
- ¿Vibra tanto que se desplaza?
- ¿Pasa con todas las cargas o solo con edredones, toallas o pocas prendas?
Con esta información podrás descartar causas rápidamente.
Paso 2: comprueba la carga (desequilibrio) y el tipo de prendas
La causa más común de golpes y vibraciones al centrifugar es el desequilibrio de la carga. Ocurre cuando la ropa se concentra en un lado del tambor o cuando hay piezas grandes que se apelmazan.
Cómo solucionarlo:
- Detén el ciclo y espera a que se desbloquee la puerta.
- Redistribuye la ropa a mano, separando prendas grandes.
- Evita centrifugar un edredón solo: añade 2–3 toallas para equilibrar (si el fabricante lo permite).
- Si la carga es muy pequeña (por ejemplo, una sola toalla grande), añade algunas prendas para estabilizar.
- Reduce la velocidad de centrifugado (por ejemplo, de 1200–1400 a 800–1000 rpm) para prendas voluminosas.
Señal típica: golpes fuertes que aparecen al alcanzar altas rpm y a veces se corrigen si la máquina reintenta repartir la carga.
Paso 3: revisa si el suelo y las patas están nivelados
Un suelo irregular o patas mal ajustadas hacen que la lavadora amplifique vibraciones. Incluso una ligera inclinación puede provocar que “camine” al centrifugar.
Cómo solucionarlo paso a paso:
- Separa un poco la lavadora de la pared para que no golpee detrás.
- Comprueba que las cuatro patas apoyan firmemente. Si una queda “en el aire”, habrá balanceo.
- Ajusta las patas roscadas hasta que el aparato quede estable (idealmente con un nivel de burbuja).
- Aprieta las contratuercas de las patas si tu modelo las incluye, para que no se desajusten con las vibraciones.
- Si el suelo es resbaladizo, considera una base o tacos antivibración compatibles, sin bloquear ventilaciones.
Señal típica: vibración constante y desplazamiento progresivo, sobre todo en suelos lisos.
Paso 4: confirma que se retiraron los tornillos de transporte (si es nueva o recién movida)
En lavadoras nuevas (o tras una mudanza) es crítico retirar los tornillos de transporte que fijan el tambor. Si se dejan puestos, el centrifugado puede ser muy ruidoso y dañar el conjunto.
Cómo solucionarlo:
- Localiza en la parte trasera los tornillos/espaciadores de transporte (consulta el manual).
- Retíralos con la herramienta indicada y coloca los tapones que suelen venir con la lavadora.
- Guarda los tornillos para futuros traslados.
Señal típica: vibración extrema desde el primer uso, como si “golpeara” internamente.
Paso 5: busca objetos sueltos (monedas, clips) y revisa bolsillos
Monedas, tornillos, horquillas o incluso piezas de sujetadores pueden colarse y provocar traqueteos, especialmente al centrifugar.
Qué hacer:
- Revisa bolsillos antes de lavar y utiliza una bolsa para prendas delicadas.
- Si oyes un tintineo metálico, inspecciona el tambor y la goma de la puerta por si hay algo visible.
Paso 6: limpia el filtro de la bomba y revisa el desagüe
Un filtro obstruido o una bomba con suciedad puede generar zumbidos anómalos y vibraciones, a veces más evidentes al final del ciclo (cuando drena) pero también durante el centrifugado si alterna drenaje y giro.
Cómo limpiarlo paso a paso:
- Desenchufa la lavadora.
- Abre la tapa del filtro (normalmente en la parte frontal inferior).
- Coloca un recipiente bajo el filtro y toallas alrededor.
- Si hay manguerita de vaciado, drena primero para evitar un derrame.
- Desenrosca el filtro lentamente y retira pelusas, monedas u objetos.
- Comprueba que la hélice de la bomba gire sin atascarse (sin forzar).
- Vuelve a colocar el filtro correctamente y cierra la tapa.
Señal típica: zumbido fuerte o intermitente, a veces acompañado de drenaje lento o errores de desagüe.
Paso 7: comprueba si la lavadora está golpeando muebles o paredes
En cocinas o lavaderos estrechos, una ligera vibración puede convertirse en un golpe repetido contra el lateral del mueble o la pared, amplificando el ruido.
- Deja un pequeño margen de separación (sin forzar mangueras).
- Asegura que el tubo de desagüe no queda rígido contra la pared (puede vibrar y sonar).
- Revisa que el cable de alimentación o mangueras no golpeen durante el centrifugado.
Causas mecánicas frecuentes y cómo reconocerlas
Si tras las comprobaciones anteriores el ruido sigue, es más probable que haya desgaste o un componente suelto. Aquí conviene observar bien el tipo de sonido, porque cada fallo “suena” distinto.
Amortiguadores desgastados
Los amortiguadores reducen el movimiento del conjunto tambor-cuba. Con el tiempo pierden eficacia y la lavadora golpea más al centrifugar.
Síntomas habituales:
- Golpes sordos al acelerar y al frenar el tambor.
- Vibración excesiva aunque la carga esté equilibrada y la máquina nivelada.
- La cuba parece “rebotar” demasiado si empujas el tambor hacia abajo (con la lavadora apagada).
Solución: sustitución de amortiguadores (normalmente en pareja). Es una reparación posible para usuarios avanzados, pero requiere acceso al interior y elegir recambio compatible.
Muelles de suspensión flojos o dañados
Los muelles sostienen el conjunto del tambor. Si uno se sale o se deforma, la cuba queda descentrada y golpea.
Síntomas: tambor visiblemente desalineado, golpes fuertes incluso con pocas rpm, y tendencia a tocar la carcasa.
Solución: recolocar o sustituir muelles. Recomendable técnico si no tienes experiencia, por tensión y acceso.
Rodamientos (cojinetes) en mal estado
Los rodamientos gastados son una causa clásica de rugido o sonido de “avión” que aumenta con las rpm. Si se ignoran, pueden dañar el eje y la cuba.
Síntomas habituales:
- Ruido grave y continuo al centrifugar, cada vez más fuerte con el tiempo.
- Holgura: al mover el tambor con la mano (apagada), notas juego o aspereza.
- A veces aparecen manchas de óxido o fugas por el retén asociado.
Solución: sustitución de rodamientos y retén. Es una reparación compleja (a veces implica cambiar cuba completa según modelo). Si sospechas rodamientos, evita seguir usando la lavadora con cargas pesadas.
Contrapesos sueltos o agrietados
Muchas lavadoras llevan contrapesos de hormigón/plástico para estabilizar. Si se aflojan los tornillos o se fisuran, aparecen golpes repetitivos.
Síntomas: golpes secos y vibración desde el inicio del centrifugado; el ruido puede sonar “a pieza suelta” dentro del cuerpo de la lavadora.
Solución: revisión y reapriete/sustitución del contrapeso. Requiere abrir tapas y acceder a fijaciones; si hay grietas, se debe cambiar.
Objeto atrapado entre tambor y cuba
Algunas piezas pequeñas (alambres de sujetador, monedas planas) pueden quedar entre el tambor y la cuba y rozar al girar. Esto suele generar un rascado metálico o chirrido.
Cómo confirmarlo:
- Con la lavadora apagada, gira el tambor a mano y escucha si roza en un punto concreto.
- Revisa los orificios del tambor con una linterna.
Solución: a veces se puede extraer por el orificio de resistencia (según modelo) o desmontando parte del sistema. Si no lo ves claro, técnico, porque forzar puede perforar la cuba.
Correa (en modelos con correa) floja o dañada
Una correa desgastada puede patinar y provocar chirridos o tirones al acelerar.
Síntomas: chirrido al iniciar el centrifugado, dificultad para alcanzar rpm, olor a goma en casos extremos.
Solución: revisar tensión/estado y sustituir si está cuarteada o pulida. Requiere acceso a la parte trasera.
Cómo hacer una prueba controlada para localizar el origen
Si ya has nivelado y redistribuido carga, una prueba corta puede ayudarte a concretar:
- Prueba con carga media de prendas similares (no edredón).
- Selecciona un centrifugado a 800–1000 rpm para observar si el problema aparece solo a altas vueltas.
- Escucha desde distintos puntos: frontal, laterales y parte trasera (sin acercar la cara ni meter manos).
- Si el ruido aparece al drenar más que al girar, prioriza filtro/bomba.
Cuándo conviene llamar a un técnico
Hay señales que aconsejan no seguir probando en casa:
- Ruido tipo rugido que crece con el tiempo (posibles rodamientos).
- Tambor con holgura evidente o rozando la goma/puerta.
- Golpes muy fuertes incluso con carga equilibrada y lavadora perfectamente nivelada.
- Fugas de agua, olor a quemado o errores recurrentes tras limpiar filtro.
Prevención: cómo evitar ruidos y vibraciones en el futuro
- No sobrecargues el tambor: respeta la capacidad y deja espacio para que la ropa se mueva.
- Alterna prendas grandes con pequeñas para favorecer el reparto.
- Lava edredones y prendas voluminosas con programas adecuados y centrifugado moderado.
- Revisa bolsillos y usa bolsas para prendas delicadas.
- Limpia el filtro periódicamente (por ejemplo, cada 1–3 meses según uso y pelusas).
- Comprueba el nivelado si has movido la lavadora o si notas que “se ha desplazado” con el tiempo.